EN ESTE NÚMERO ADJUNTO DOS ARTÍCULOS MÍOS PUBLICADOS
DESAFIAR A LA NATURALEZA
En tiempos
pasados algunos inventores exponían la posibilidad de hacer volar a las
personas mediante aparatos y artilugios diversos, ellos estudiaban a los
pájaros para determinar cuál era su mecanismo y su estructura física para
determinar las pautas a seguir y así poder emular el vuelo en nosotros los
humanos.
Leonardo Da
Vinci fue uno de ellos, quizás el más
importante en ese campo, él dio pasos agigantados que proponían el vuelo y sus
resortes aplicando técnicas muy avanzadas para esa época, de hecho algunos de
sus inventos a propósito del vuelo dieron claves directas y concisas en el
terreno de la aviación actual. Sus propuestas revolucionaron la ingeniería
aerostática siendo tenidas en cuenta para la elaboración de diseños mecánicos
de altísima resolución.
Básicamente la
modernidad avanza velozmente en todo
tipo de tecnologías, siendo realmente
beneficioso para el bienestar común, los progresos no tienen vuelta atrás, las
grandes agencias como la Nasa u otras apuestan por adelantarse a algo tan
preciso como lo es el tiempo, cruzan la barrera del sonido visitando el espacio
y sus múltiples exponentes, sus fotografías muestran al mundo que el Universo es inmenso y que existen infinitos lugares por descubrir en
el futuro, para conseguir todos esos extraordinarios progresos se han
necesitado años de investigación e infinidad de estudios científicos.
Aquí en nuestro
mundo algunos terráqueos hacen lo imposible para superar retos a la misma
naturaleza, se lanzan al aire sin más estudios que su osadía y su despropósito,
su temeridad roza desesperadamente a sus
propias vidas, la demostración de algunos de esos pseudodeportes de alto riesgo intentan eliminar
las muchas limitaciones con que contamos los seres humanos, se ha de entender
que son los pájaros los que vuelan, los que tienen alas y autonomía para
planear sin motor que los dirija, se comprenderá también que no se debe
desafiar a la naturaleza subiendo a la montaña más alta del mundo a cincuenta
grados bajo cero, tampoco no es nada difícil de entender que no somos peces
para descender por las profundidades del mar e intentar vivir en él, todo ello
es arriesgar por arriesgar buscando tal vez la débil aprobación de unas cuantas
personas que en su contubernio le prometen ofrecerle la gloria.
Sin ir más lejos,
nuestro campeón mundial del Rally Dakar ganó el primer puesto el pasado año. Su
ambición por destacar lo llevó a participar este mismo año, a pesar de no tener
la edad adecuada para ser un deportista de élite lo volvió a intentar quedando
en tercer lugar, su respuesta cuando estaba encima del podium fue declarar que
ese tercer puesto no le aportaba nada, para el campeón ese lugar era muy poca
cosa.
La pregunta
sería: ¿Por qué se presentó de nuevo, jugándose otra vez la vida, si ya
consiguió ser campeón del mundo?
La respuesta la
dejo a los lectores/as.
ANDALUCÍA Y SU
MULTICIPLIDAD
A Andalucía se le quiere y siempre
nos corresponde, ella siempre está
contenta, su sencillez y nobleza la hace más grande y bella
Nuestra
condición de andaluces y andaluzas nos deriva a la historia con su contenido
amplio y diverso, son muchas las mezclas que cronológicamente han ido
transcurriendo imparablemente en Andalucía, son relevantes las distintas
culturas que han impregnado muy favorablemente nuestros conocimientos. El arte
y la arquitectura hablan sin voz de nuestra esencial naturaleza, siendo
interminables los estudios a colación del potencial andaluz y sus múltiples propiedades, sería bueno mirarla a través de
sus distintas perspectivas.
No se trata de
un discurso vehemente que se refiera el amor a la tierra o el orgullo de
sentirse andaluz, más bien es asentarnos en la realidad y afrontar el purismo
sin adornos ni brillos, no es necesario recurrir a ningún otro valor sino apelamos
a Andalucía, a ella se ha de reclamar como la esencia de todo lo que pudiera
ser casi perfecto.
Como todo lo
supremo Andalucía es una sola con muchas cosas a la vez y en esa belleza nos
perdemos a sabiendas que cualquier dirección nos guiará hasta ella.
Obviamente la
historia lo cuenta todo detalladamente, es muy fácil consultarla y exponer
nuestro criterio, los estudios profundos y fehacientes sobre ella ya están por
suerte absolutamente descubiertos, por tanto, con toda ella desvelada y desnuda
podemos más si cabe respetarla y
admirarla.
Por otro lado,
queda vivo nuestro lenguaje, nuestra particular manera de hablar es selecta con
un fondo personal e irrepetible, a veces, denostado muy injustamente, sin
embargo, es entendido en todos aquellos países donde la lengua dominante es la
española, en cambio, televisión española tiene que recurrir con frecuencia a
traducir dialectos en faldones a pie de
la noticia, algunas de las personas que no deseen o no puedan leer esa
traducción se quedarán directamente sin información, lo que se transcribe en
una lamentable equivocación al someter a nuestro idioma a un segundo plano a
favor de dialectos de pequeñas extensiones o comunidades.
A Andalucía no
le hacen falta traducciones ni parapeto alguno, ella por sus cualidades está
fuera de cualquier otra consideración.